La inteligencia artificial Deep Red supera a catadores humanos en cata a ciegas

La inteligencia artificial Deep Red supera a catadores humanos en cata a ciegas

Deep Red identifica con máxima precisión el origen y variedad de vinos

Lunes 24 de marzo de 1925

El 15 de marzo, la inteligencia artificial Deep Red, desarrollada por la empresa M&Wine, participó en una cata de vinos a ciegas junto a once catadores experimentados. El evento se llevó a cabo en el marco del campeonato de Francia de cata a ciegas. La prueba consistía en identificar el país de origen, la región y la variedad de uva de doce vinos seleccionados por un notario contratado por M&Wine. Al final, se compararon las respuestas de la máquina y de los catadores humanos.

Deep Red logró identificar correctamente el país de origen en los doce vinos, mientras que los catadores humanos acertaron en promedio seis veces. En cuanto a la región y la variedad de uva, la inteligencia artificial acertó diez veces de doce, mientras que los catadores humanos obtuvieron una media de tres aciertos en estos parámetros. Philippe de Cantenac, organizador del campeonato, señaló que la experiencia demostró que Deep Red puede procesar y devolver la información de su base de datos con precisión. Sin embargo, también destacó que las condiciones de la cata fueron impuestas por Deep Red, con vinos seleccionados por un notario y todos de añadas recientes, ya que la IA solo puede analizar vinos producidos a partir de 2020.

Deep Red tiene sus limitaciones. La herramienta puede reconocer los vinos que están en su base de datos, que actualmente cuenta con 35.000 referencias, pero tiene dificultades para identificar vinos que no están en ella. Por ejemplo, no pudo identificar un vino del Jura como poulsard, una variedad típica de la región, debido a su escasa representación en la base de datos. M&Wine espera ampliar su base de datos en los próximos meses, incluyendo vinos más antiguos. Théodore Tillement, cofundador de M&Wine, explicó que la IA ofrece predicciones excepcionales, pero no es mágica y no puede predecir información que no ha aprendido. Por ello, es importante que bodegas y cooperativas colaboren en la creación de esta base de datos.

La start-up de Lyon se mostró satisfecha con los resultados. Deep Red se lanzó como un reto para los profesionales y busca demostrar que los minerales en los vinos contienen información valiosa que la inteligencia artificial puede interpretar. Cada vino tiene una firma mineral única basada en su origen, variedad, añada y proceso de elaboración. Una vez embotellado, esta firma permanece estable y se convierte en una huella permanente de la cosecha. M&Wine tiene la ambición de poner su tecnología al servicio de todos los actores del sector vitivinícola.

Philippe de Cantenac advirtió que, aunque la experiencia fue interesante, no se deben sacar conclusiones precipitadas. Un catador humano, por muy bueno que sea, no puede almacenar y devolver tanta información con la misma precisión que una máquina. Sin embargo, el objetivo de un catador no es el mismo que el de una IA. Los catadores buscan el placer en el vino, su tipicidad, evolución y progresión. La inteligencia artificial, por su parte, solo puede devolver datos factuales que ha aprendido, pero no puede juzgar un vino ni analizarlo sensorialmente. De Cantenac no descarta repetir una cata a ciegas de este tipo, pero bajo sus propias condiciones, sugiriendo que los resultados podrían ser diferentes.

Revista digital VINETUR

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